2. THE GUACAMAYO RETURNS
Marta Rubio Sancho | Martuka

Mi madre que vive en Badajoz, siempre nos cuenta la historia del guacamayo de mi vecino. Nos conocemos desde hace muchos años y por ello cuando ambos se van de vacaciones tienen las llaves del vecino para que el tiempo que estén fuera riegue las plantas y cuide a los animales. En este caso le tocaba a mi madre controlar el campo de mi vecino el fin de semana.
Teníamos por entonces un pastor Alemán “tabi” que acompañaba a mi padre a correr y a mi madre a dar paseos por el campo.
En este caso le acompañó a mi madre a casa de mi vecino, mientras mi madre riega y le echa de comer a los animales. Mi vecino tenía un guacamayo precioso, lo recuerdo desde siempre en su casa, de estos que al verlo sabes que vale una fortuna y que es un miembro mas de su familia.
Mientras mi madre regaba, mi perro tabi merodeaba dando vueltas por el campo de mi vecino, hasta que al ver que mi perro no paraba quieto, mi madre decide ir a reñirle para que esté tranquilo el tiempo que tarde en regar. Cual es su sorpresa, al ver al perro con el guacamayo en la boca, lleno de tierra y jugando como si de una juguete se tratara..
Mi madre entra en pánico, no da crédito a lo que esta pasando, no sabe como explicar a mis vecinos que el maldito perro atacó al loro y decide hacer como si nada hubiera pasado.
Entra en el baño, lo lava, le quita los restos de tierra y lo deja en la jaula como si se tratara de un infarto y aquí “nadie tiene nada que ver”
Día siguiente, vecinos en su casa, se escucha un grito, mi madre se muere de los nervios (ya han visto el guacamayo) seguidamente llamada de teléfono “julia vente a cenar y te contamos algo” mi madre no para de poner excusas tipo, tengo que regar, tengo que hacer esto y me es complicado, ya mañana.
mis vecinos al ver que son varias veces que no puede ir deciden visitarla a casa. Todo correcto, cenando y hablando de cómo habían disfrutado del fin de semana. Seguidamente mi vecina le dice al marido, no le vas a decir lo del guacamayo? Mi madre se muere de los nervios, le dice que todo estaba bien cuando fue y cual es el problema. Le cuentan a mi madre que antes de irse de vacaciones, el guacamayo se murió y lo enterraron en el campo y cual es su sorpresa que cuando vuelven SE LO ENCUENTRAN DE NUEVO EN LA JAULA!!!! inmediatamente y con la voz entrecortada mi madre tuvo que contar lo que había pasado, todo quedo en risas ya que el loro murió de viejo y el perro lo que hizo es desenterrarlo jajaja desde entonces es una historia digna de la familia en la que a día de hoy, lloramos de la risa.