801. TODO TIEMPO PASADO SIEMPRE FUE MEJOR
Daniel Estévez Jessen | Jessen

Siempre fui un niño separado de lo convencional. De pequeño me levantaba y le preguntaba a mi madre resultados de operaciones matemáticas, le pedí varios años un diccionario por mi cumpleaños hasta que lo tuve y nunca quise seguir las órdenes de nadie. Rechacé entrar en un club de fútbol a pesar de la insistencia de todo el vecindario durante años. Cuando por fin desistieron, entré en el equipo.

Un día, de camino al colegio, dijeron en la radio que habían encontrado bolsas de plástico en el interior de una ballena fallecida en el océano, y a mi antiguo yo no se le ocurrió otra cosa que decir que: «Mamá… ¿y la ballena cómo fue al supermercado?»

No sabía lo que era la política, creo que ni lo sé ahora, imagínense antes. Siempre recuerdo que pensaba que el PSOE y el PP eran partidos de fútbol que se hacían anualmente. Partido Popular… «¡Wow! Ahí seguro que están los mejores…», pensaba yo. Resultó que los regates no los hacían a jugadores, sino a la justicia.

En todo este mundo de la política, la sociedad y la economía tampoco entendí nunca lo de la prima de riesgo. Ahora ya nadie habla de la prima de riesgo, pero hubo un momento que todo el día nos bombardeaban con la frasecita. Yo decía: «qué pesado es Riesgo, yo también tengo primas y no las estoy todo el día anunciando».

En mis últimos años de niñez me convencí a mí mismo de que el agujerito que sirve para que no se inunde el lavabo funcionaba como túnel supersónico para enviar agua a niños que la necesitaran. Sabía de sobra que no era así, pero por si acaso echaba unos centilitros cada día.

Me tocó ser niño en la década de los 2000. No había crisis, ni móviles con internet, nos podíamos ir de vacaciones cada año, la gasolina no costaba 2€, todavía existía la mara «El Niño», España ganaba torneos de fútbol… Ha cambiado el mundo entero en tan sólo 15 años, lo único que nunca cambiará es que me siga riendo cuando veo a alguien corriendo con mochila.