607. TRAGICOMEDIA DE LA GRAN MURALLA
Javier Jimenez Ramos | BENDER

Juan, dominicano, se ha escapado del instituto como hace cada día, para trabajar de repartidor en el restaurante chino La Gran Muralla. Li, camarero, prepara las mesas. Akame, camarera y esposa de Li, está en la cocina.

(JUAN):. ¿Quién atiende a un caminante,
hijo de don Juan de Jarque,
que ha cruzado todo el parque
como cigüeña migrante,
cauto, raudo, vigilante,
para no caer en las garras,
de aquel profesor de marras
en nombre de la enseñanza?
¡Mesonero, oiga mi panza!
Saque pichones y jarras
(LI):. Hombre que grita y altera,
la paz de nuestra posada,
no ha aquí de comer nada.
Si mi amada aquí anduviera,
a golpes estaría fuera.
¿Cómo se atreve un rucio,
de porte servil y sucio,
mi labor entretener?
Por Buda no ha de beber
ni un proverbio de Confucio.
(AKAME):. Vale ya de esta contienda,
harta estoy de esta porfía
pan nuestro de cada día.
(LI): Déjame explicar la afrenda.
(AKAME). Li, tu vuelves a la tienda,
para ver novelas chinas,
contar pilas alkalinas,
y aguantar a alguna vieja.
Pide a Dios que te proteja
si nuestro negocio arruinas.
(LI): Atacome, violentame,
(AKAME):. Toma por vil embustero.
(JUAN): (vaya golpe tan certero)
Siempre es Li quien ata Akame.
(AKAME):. Toma por ser tan infame.
(LI): (que bofetada precisa,
le ha torcido la sonrisa)
(JUAN): (qué carácter, que revés,
generosa en hostias es
como un cura dando misa)
(AKAME): ¡Zotes sin seso ni ciencia!
Mi estómago arde y siento
mi vida volar al viento.
Sois causa de mi dolencia.
Aguantaré con paciencia
el dolor que me arremete.
Juan, ponte tu casco y vete,
que está lista la comanda
¡Que se sepa aquí quien manda!
Alcalá número siete
JUAN: Parto raudo en mi montura,
ingenio de hierro y cobre.
Ojalá arrancarla logre
que se enfría la tempura.
(y lo de Akame es locura)
Amigo Li no te auguro
nada bueno en tu futuro.
Procura que no te aceche
¡Sí que tiene mala leche,
puntería y puño duro!
LI: Alto Juan quédate ahí,
tú también Akame, espera,
que aunque seas una fiera,
tendréis que escucharme a mí,
Hu Lian al que llaman Li.
¡La furia mi mente abrasa!
Ayer al ir para casa
ya bien entrada la noche,
os vi juntos en el coche
y por esa Li no pasa.
AKAME: Boca grande en hombre manso
LI: Una explicación merece
el ardor que te acontece
y mi futuro descanso.
Ya vale de hacer el ganso.
Puéstote de madrugada
una baya envenenada
dentro de tu té con menta.
No se te ve tan contenta…
Te pones muy colorada…
JUAN: El pedido llega tarde
y la moto ya está en marcha.
Cuerpo frio como escarcha,
¿qué me hiciste Li cobarde?
LI: En diez minutos te arde
al fuego de mi conjuro.
Puse polvos de cianuro
en el rollito especial
y la ensalada oriental
que tragaste con apuro.
De este cuchillo que bato,
al igual que voy a hacer yo,
ya en el pasado probó
del vecindario algún gato.
¡Delante vuestra me mato!
Con cuchillo, polvo y baya,
sonido a cuerno se acalla,
y hemos de morir los tres.
Contemplad ya de una vez,
como cae La Gran Muralla