Triste realidad
Sandra Moreno España | Sandra Moreno

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Inés está hablando a su marido Carlos, pero esta ido, con la mirada perdida, bebiendo un vaso de whisky con hielo. Inés le sigue preguntando ¿Quien recoge al niño ? ¿Estará solo en el colegio?.

Su marido sigue sin contestarle.

Al rato, llega Oliver del colegio (11 años) abre la puerta y abraza a su padre y se sienta justo al lado. Inés se sorprende que su hijo ni la ha mirado. Nerviosa le pregunta a Oliver, ¿se puede saber porque no me saludas?. Este la mira y la ignora.

Inés observa como su marido, va a la entrada y marca en el móvil un número que hay en una tarjeta. Al irse a la terraza para hablar, ella va cuidadosamente a ver de quien es ese número, pone Marisa. Entra en un ataque de celos, ansiedad, no se cree nada.

Sale a pasear y a la vuelta no da crédito de lo que vé. Marisa ocupa en la mesa su lugar, junto a su marido y Oliver. Ella tras la puerta decide no entrar. ¿En serio? ¿Me lo está poniendo, y así de fácil?, tengo que vengarme, voy a pensar, antes de actuar como una loca. Se encierra en el servicio, llorando y con impotencia. No asimila nada de lo que está pasando. No comprende nada. ¿Y si me voy unos dias fuera de casa? No, le dejaré a esa mujer el camino más fácil. Algo le impulsa a salir.

Ya no hay nadie en el comedor, la casa esta en silencio. Inés piensa que se han ido. Sube a la habitación y justo, se encuentra a Oliver y Carlos arrodillados en el suelo resando. Justo en frente de ellos hay un altar con la foto de ella.

Entonces ve con claridad, recuerda lo que paso, hace 6 meses diluviaba y saliendo de la curva hacia su casa, por no pillar un perro que se cruzó, giró el volante bruzcamente y el coche se metió debajo de un camión, que circulaba en el otro sentido. No pudieron hacer nada por su vida.

Su marido estaba todas las tardes bebiendo alcohol y Oliver necesitaba cuidados.

Inés observa bien la tarjeta y lo vé todo con más claridad, Marisa Morlan Psicóloga y sú teléfono. Se da cuenta que la mujer esta haciendo terapia a los dos.

Al día siguiente Inés ayuda a su familia, al resar su marido e hijo, se da cuenta que la ventana de la habitación esta abierta, ella dirige un pedazo de papel hacia el altar, y cae delante de ellos. Carlos lo coje y lee «APTITUD».

Carlos coge la foto de Inés del altar, la besa y sonríe.

Desde entoncdes algo cambió en la mente de Carlos, todos los dias sale con su hijo a hacer deporte, lo recoge del cole y desde su perdida es la mejor epoca que han podido vivir los dos.