186. UN BUFFET LIBRE
Pedro Tejada Sotos | Pedro Teso

¡Qué rico es comer! ¿Verdad? A mí es que me gusta todo, dulce, salado, agrio, da igual. Pienso en comer y se me hace la boca agua: asados, repostería, platos de cuchara, tetas, culos, frutos secos, ¡TODO! Yo me lo como TODO. La pena es que soy alérgico a lo último de la lista. A los frutos secos me refiero, a los culos no, ¡eso me sienta de bien! Uy, ¡no pongas esa cara de susto!, yo es que no sé por qué dan tanto miedo nuestros culos, sin ellos no habría belleza y lo sabes bien… pero bueno ese es otro tema. El caso es que hay que probar de todo para saber lo que te gusta y lo que no. Yo donde voy, pruebo algo típico de allí. Sí, porque si tanta gente de un lugar se lo come, por algo será… Por ejemplo, cuando estuve en Berlín, probé los lacitos esos gigantes con sal, en París me inflé a cruasanes, en Estambul kebabs por un tubo y cuando fui a un programa de Telecinco me metí una raya. Sí… ¡hay que probarlo todo! Sin ir más lejos, yo soy de Albacete. Ya sé lo que estarás pensando: ¡Ya va el pesado este a hablar de los Miguelitos de la Roda y del CHORI-MORCI! Pues NO, eso es marketing, querido/a, para el turista de paso… CARACOLES DE ALPACA, LENDRECILLAS, AJO MATAERO, ATASCA BURRAS y PAN pa’ empujar… ¡Eso es un menú degustación albaceteño de verdad! SÍ, y si eres de los míos, de postre, CULO. A mí es que me encanta comer, es uno de los placeres de la vida. De hecho, citando a una de las grandes de España, la hermana Encarnita: “¿A quién no le va a gustar una buena comida? ¿A quién no le va a gustar?” Una de las cosas que más odio es cuando alguien me dice que no se come algo porque está a dieta. Uy, ¡me entra un coraje que me dan unas ganas de pegarle una paliza…! Pero luego pienso que me toca más a mí y se me pasa. Otra cosa que no aguanto es cuando la gente dice que no le gusta algo sin probarlo primero. Pero, no te das cuenta de que te estás perdiendo un MUNDO DE POSIBILIDADES: mezclar dulce con salado, frío con caliente, comer especies de otros países, que te meen… ¡Son cosas que hay que probar! En fin… ¡qué la vida es un BUFFET LIBRE con platos mejores y peores, pero si uno le pone sal, hay pocas cosas que sepan mal del todo!