810. UN CASO PERDIDO
Manuel Cruzado Cruañes | Rick Harper

Hoy es un mal día. Sí, no os voy a negar que suceden infinidad de penurias a diario en el mundo, pero darte un golpe en el dedo meñique del pie al mismo tiempo que se te cae el plato de comida hirviendo encima, justo el día en que padece uno gastroenteritis aguda y tienen que hacerle una endoscopia en unas horas, no es nada agradable. Es habitual en mi vida que ocurran eventos desgraciados de todo tipo, tanto a mí como a quienes tienen la mala fortuna de coincidir conmigo en el mismo espacio, pero en los últimos tiempos parece que el Todopoderoso tiene cuentas pendientes con el que os escribe. Mientras me agacho para recoger el estropicio y una lágrima de dolor me recorre la mejilla derecha, pienso en cómo habré de apretar esta tarde cierta zona del cuerpo para no bañar en lodo marrón a los presentes en la endoscopia. Solo de pensarlo me tiembla hasta el alma.