973. UN DIA AGITADO
AMPARO CARBONELL CASTELLANO | orapma

Joer tía que mañana más movida súper, súper. Lo malo es que he tenido que coger el autobús para ir de tiendas. Te lo juro tía quería morirme de vergüenza, ¿y si ahora se piensan que soy pobre? Nunca lo había hecho, pero mi chófer estaba malo y los taxistas de huelga tía, que ridículos. ¿Que querrán?
El autobús iba repleto, sin ningún asiento desocupado, y yo con mis tacones dando tumbos. Tía, menos mal que soy alta. Me agarré como pude a la baranda. Hay Mari, había un tío que llevaba un sombrero que molaba un mazo, casi le pregunto si era de Borsalino. Puso su mano delante de mis narices y en su muñeca llevaba un reloj súper chulo, ¡que color! un cobre con unos reflejos rojizos, que elegante. Pero Mari, al pobre hombre no paraban de pisarlo cada vez que subía la plebe. Se enfadó que no veas, discutiendo con unos y con otros.
Estaba pegadito a mí y en el momento que el bus dio un frenazo salió impulsado hacía delante, creí que se estampaba, que va, el tío se había lanzado en dirección a un asiento que había libre, yo me imaginé que me lo iba a ofrecer pero no, se sentó. Aun así no paraba de mirarme.
El conductor me había indicado la parada donde tenía que bajar, pulse el botón de la llamada, que casualidad el también intentó pulsarlo, sentí como se cruzaron nuestras manos, enrojecí al notar una corta y suave caricia, en el dedo gordo tía.
Al salir del autobús, otra casualidad Mari, los dos entramos en Massimo Dutti, o sea que tenía pasta. Salió el sastre para hablar con el, le enseño los trajes y le tomó medida. No veas como intenté que se fijara en mi. Al salir paso por mi lado y le pregunté la hora. Estuve a punto de darle mi teléfono. Menos mal que no lo hice. Una tropa de tres niños se abalanzó sobre él gritando: papá papá, y detrás una mujer hortera. O sea que jamás vuelvo a coger el bus.
Me quise relajar y me fui a una terraza a tomarme un desayuno. Mari que camarero, cuando me fuí le dije: que bueno está todo y por dentro pensé y tú también guapo. O sea que ya tengo un sitio donde ir más a menudo.