1197. UN DÍA NORMAL EN LA VIDA DE NORMAN NORMALGUY
Axer Ramirez Ferreira | El Topo

Norman Normalguy es un tipo normal, con una vida y ropa normal . Una maravilla normal, pena que haga de todo menos cosas normales , he repetido tanto la palabra normal , en fin como iba diciendo el personaje este ha vivido de todo tipo de cosas súper aleatorias,y hoy tras hincharme a comer Petisui tengo suficiente potasio en sangre para escribir su historia sin morirme de lo sin sentido y paranoico que suena su día a dia. Sin más dilación os contaré el relato :
El otro día, o sea ayer, andaba nuestro fiel compañero Norman de camino al cumpleaños de su buen amigo Tin Marton, el tal cumpleañero vivía por ahí para arriba por las lejanas tierras de un pueblo al lado del mar donde la única compañía que tenía era de las gaviotas. Pues como el Tin Marton de ornitologo o otorrinolaringolo o como se diga tiene poco, se le ocurrió la gran idea a Norman de regalarle una consola con un juego y un llavero de un pato. Esto último era de suma importancia los patos simbolizan el poder de la mente desorientada sobre los lechos marinos de los océanos anarquicos de la sociedad, o al menos eso dice el menú infantil del restaurante de comida rápida favorito de Norman. El caso es que como cabe esperar de todas las historias siempre debe haber un problema y este no tardó en llegar: de camino al pueblo de Tin Marton , el bueno de Norman fue primero a recoger a uno de los invitados al gran montador de monopatín: Celito.
Celito es un genio del «esqueit» hasta tal punto de protagonizar un videojuego llamado: «Celito Halcón pátina mogollón bajo suelo». Cuando recogió a Celito todo estaba listo para seguir, pero , sin embargo , llegaron los problemas cuando arrancó el coche Norman se olvidó la caja del regalo que justo estaba delante del coche y el coche pisó la caja y se oyó un «crack». Era evidente algo se había roto fueron a mirar y resulta que la consola y el juego estaba intacta pero el pato no… El pobre estaba agonizando y pronto dijo sus últimas palabras: Norman , aunque muerto me sigues debiendo 20 pesetas o se las pagas a mi familia o mañana despertarás sin dedos meñique pedazo de mendrugo.
Sin el pato la consola era como un pastel sin su guinda mejor tirarla a llevarla. Por eso la tiraron.
Solo quedaba una opción jugar a las recreativas y sacar otra. Gastaron 500 euros para sacar los 20.000 tickets pero apenas sacaron 10 tickets . Solo podían llevarse una pelota saltarina, sin embargo el de delante en la fila se llevó la última, el frasco que las contenía era lo único que quedaba. Así que canjearon los tickets por el frasco. Se lo regalararon, Tim Marton le encantó, lo usaron para beber alcohol y tras un coma etílico Norman volvió a estar bien aunque se olvidó donde vivía.