1056. UN MUNDO DE BORREGOS
Emma Margalef Casanova | EMMA

Andaba por la casa despeluzado cual puercoespín, con los pelos erizados y la panza al aire, a modo de michelín.
De repente los pitidos de WhatsApp resonaron con insistencia, malhumorado cogió el móvil y leyó la gran advertencia: «Mañana habrá huelga de camiones y los supermercados quedarán sin provisiones, llena a tope la despensa antes que te pille el toro».
Pánico, terror…con las manos en la cabeza empezó a temerse lo peor: Qué voy a hacer sin cerveza, ayudadme por favor!!
A las seis de la mañana el despertador sonó, dió un brinco y de la cama saltó. Después de coger el coche hacia el super se marchó.
En la primera rotonda un atasco se encontró, vaya fiasco se llevó, envuelto en cólera y rabia, al policía increpó y pasada más una hora, su viaje continuó.
Cuando por fin arribó a las puertas del comercio su ira fue en aumento al ver las colas de coches en el establecimiento.
Ya dentro del local, su cabreo fue total, aquello no era normal, la gente de un lado a otro corrían como gacelas, con los carros rebozantes de comida y de botellas.
Los estantes de cervezas estaban vacíos todos y sin perder ni un minuto apresurado salió en busca de otro almacén.
LLegó a su casa molido después de estar siete horas trotando como un borrego, estaba encendido en fuego, sin bebidas y sin ego.
Ya delante de su casa la furia se desató, tirándose de los pelos y maldiciendo su estupidez, la pequeña tiendecita a los pies de su vivienda estaba repleta de latas y botellas de cerveza.
MORALEJA:
No siempre en el gran comercio cerveza vas a encontrar
Si no quieres ser un necio, la cabeza debes usar
Compra al lado de tu casa pues tiempo y dinero vas a ahorrar