1086. UN PERFUME DIFERENTE
Euloxio Fernández | carbantes

Un perfume diferente

No llevábamos mucho juntos. Un día, al besarla, descubrí un olor a queso en el cuello, a queso castellano, fuerte y curado. Posiblemente estuvo comiendo queso y sin darse cuenta, se tocó allí.
No me importó, me la comí a besos.
Pena que el amor dure tan poco. Podría haberme perdonado, solo fue un tonto ligoteo en noche de colegas, pero no quiso. Creo que no le gustaba o suficiente y el asunto le sirvió de escusa para apartarme..
Sentí perderla, pero lo que más me fastidió, fue su negación, su rotunda y despechada negación a decirme la marca de aquel queso.