342. UNA AUTÉNTICA RESURRECCIÓN
Raquel Sánchez López | Cangrejomoro

Siempre había conseguido dejarme en evidencia. Con su morboso y satírico humor hacía que cualquier situación cotidiana fuese un auténtico bochorno.
En estos momentos, a orillas de la playa, me encuentro en una tesitura que supera los límites de nuestra relación. Él, postrado en su toalla, boca arriba. A su lado, un par de socorristas del puesto adyacente al paseo marítimo. Y yo, frente a él, estupefacta.
¿Cómo podría demostrar sin perder el oremus que seguía vivo? ¿Cómo saber que miente, si sus ojos no han cambiado de expresión? Ni corta ni perezosa, agarro un pequeño cangrejo y lo coloco en el lugar donde nacen sus instintos viriles. Cuando la socorrista le practica el boca a boca, el crustáceo lo devuelve a la vida hincando sus tenazas en la carne, haciéndolo gritar de dolor.
Su decencia arrastrada por las olas del mar. Una auténtica resurrección.