1410. UNA MENTE NORMAL
Lorena Martínez Carrión | Lorena Martínez

Está bien. No pasa nada. Soy una persona que hace terapia. No me importa estar encerrada. Sí, terapia. Fui a una sesión hace cuatro semanas y ahora sé manejar este tipo de situaciones. No me preocupa estar encerrada en un ascensor. Si estuviera un poco estresada sería comprensible, pero no lo estoy. Lo llevo bien. No me altera para nada estar encerrada en un ascensor con un cadáver.
Es mi primer día de trabajo en una funeraria y soy una profesional. No me voy a quejar de que, a pesar de que me prometieron que simplemente sería recepcionista, me hayan pedido que traslade a un muerto de sitio porque están bajos de personal. Se ha ido la luz pero no pasa nada. Estoy encerrada en un ascensor con un fiambre.
Solo tengo que respirar.
No hay estrés.
No hay ansiedad.
No me preocupa nada estar con un cuerpo.
No hay estrés.
No hay ansiedad.
No me preocupa nada estar con un cuerpo en descomposición. Sin ventilación.
Solo tengo que respirar.
¡Dios! Me estoy comiendo sus bacterias de persona fallecida.
No hay estrés. No hay estrés. No me voy a morir por respirar sus bichos.
¡Se está pudriendo! Qué mal huele. Huele fatal. A cada segundo el hedor es peor. Huele tan mal que me voy a hacer pis encima. No puedo hacer eso porque olerá aún peor. Y me despedirán.
¿Qué estoy haciendo yo aquí si tenía que estar en la recepción?
Madre mía, la gente se empezará a preguntar lo mismo. Y vendrá la policía y me acusarán de matar a este señor. Y me mandarán a la cárcel. ¡Y me moriré!
No, no. No hay estrés. No hay ansiedad.
Solo respira.
¡No! No puedo respirar porque huele mal y hemos dicho que me mearía. Pero si no respiro me muero. Pero si no me muero me llevarán a la cárcel. Yo no quiero ir así que es mejor que me muera ya.
Me estoy mareando. Se está poniendo todo negro. Es la muerte, viene a por mí. ¡Ay, señor! Y por 1000€ de sueldo. Esto no está pagado.