UNA NOCHE LLUVIOSA
JAVIER ARRANZ ELIAS | Edfu Thales

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En una noche lluviosa, Lucas y Marta se encontraron en un acogedor café para su cita a ciegas. Aunque ambos estaban nerviosos, intercambiaron sonrisas tímidas mientras compartían historias y risas. La conexión entre ellos era innegable, pero algo inusual flotaba en el aire, evidenciado por las miradas extrañas del barman hacia Marta.

Durante la cena, Lucas notó que Marta se volvía distante de repente. Sus ojos parecían perdidos en la oscuridad de la noche lluviosa que se vislumbraba a través de las ventanas. Intrigado, Lucas intentó romper el hielo preguntando sobre sus pasiones y sueños, pero Marta no respondió. En su lugar, miró hacia fuera con una expresión desconcertada.

Preocupado, Lucas siguió su mirada y se sorprendió al ver a un hombre alto y sombrío, empapado por la lluvia, acercándose lentamente. La tensión en el café aumentó. Marta, sin decir palabra, se levantó y salió precipitadamente. Lucas, confundido, se quedó mirando por la ventana y descubrió que Marta y el hombre misterioso se conocían. Hablaban a gritos, intercambiando miradas cargadas de secretos.

Sin entender completamente la situación, Lucas decidió darles su espacio. Observó desde la distancia mientras la lluvia golpeaba las ventanas, creando un ambiente melancólico. La discusión entre Marta y el hombre misterioso se intensificó, pero no se podía escuchar lo que decían.

Tras un tenso intercambio de palabras, Marta rompió en llanto. El hombre misterioso parecía angustiado y finalmente se retiró, desapareciendo en la oscuridad de la noche. Marta regresó al café con lágrimas en los ojos y una expresión triste en el rostro.

Lucas, preocupado, se acercó con cautela y le preguntó qué sucedía. Entre sollozos, Marta confesó que el hombre misterioso era él. La revelación dejó a Lucas estupefacto, incapaz de comprender la extraña situación.

Marta explicó que había conocido a Lucas hace un año y se habían enamorado locamente. Sin embargo, su relación terminó trágicamente cuando Lucas fue asesinado en una noche lluviosa como esa. Desde entonces, Marta se aferraba a la esperanza de que algún día volverían a estar juntos. La extraña confrontación en la lluviosa noche era la prueba de que algo más allá de la comprensión humana estaba ocurriendo.

Aunque la revelación dejó a Lucas sin palabras, sintió una conexión inexplicable con Marta. Decidieron quedarse juntos en el café, tratando de entender la extraña paradoja que los unía en esa lluviosa noche.

Dentro del café, se formaba un vínculo inusual entre dos almas destinadas a encontrarse en diferentes realidades. Finalmente, el café se vació, quedando solo Marta hablando a la nada, como todas las noches lluviosas.