870. UNA PENOSA EXPERIENCIA
Pedro Luis Grau García | Teseus

Ahora, que todo ha pasado, por fin he podido quitarme la mascarilla y los guantes, y le he dicho adiós al gel desinfectante. He de reconocer que ha sido mucho más duro de lo que pensé en un principio. Allí, rodeado de sanitarios, llegué a creer que no podría conseguirlo. Parecía que nunca iba a acabar, pero finalmente se ha terminado; sin que haya sufrido más secuelas que un mal recuerdo y un enorme cansancio. Ya puedo respirar tranquilo y volver a reunirme con mi familia, aunque sé que todavía tardaré un tiempo en olvidar esta infecta pesadilla.
Maldito sea el momento en el que se me ocurrió proponerle a mi mujer que esta vez, al contrario de lo que hacíamos siempre, barriera y fregara ella el suelo de Lamucca, que yo limpiaba los baños.