1428. USTED PODRÁ SABER LO QUE DIJO, PERO NUNCA LO QUE EL OTRO ESCUCHÓ.
José Ignacio Tofé Ortego | Jean Jacques Loup

‘-Todos me odian.
Frase clásica al comienzo de una terapia. Todos queremos más amor, más atención, más escucha. Nada nuevo después de treinta años ejerciendo la psiquiatría. Lo sorprendente vino después.
-Soy la factura de la luz y nadie me entiende. ¡Nadie me entiende! ¿Por qué no me entienden? Las lecturas desagregadas según la tarifa de acceso, tomadas el siete del tres del dos mil veintidós son: punta: 4.638 kWh; llano: 5.708 kWh; valle 502 kWh, siendo estas lecturas reales. Sus consumos desagregados han sido punta: 51 kWh; llano: 59 kWh; valle 55 kWh. ¿Tan difícil es entender esto?
¿De dónde venía esta neurosis? ¿Un efecto secundario de meter los dedos en los enchufes? ¿Tomó el sol bajo una placa solar? ¿Se puede tomar el sol bajo una placa solar?
-Mi madre. ¿Qué puedo contarte de mi madre? No sé quién es mi madre. ¿La comercializadora? ¿La distribuidora? ¿El gobierno? ¿La Comisión Europea? Todos deciden por mí, pero a la hora de la verdad, nadie se hace responsable de lo que me pasa.
¿Cómo podía poner un poco de luz, valga la expresión, en una mente tan confundida? Quizá podía pedir ayuda a alguno de mis colegas. ¿A quién? ¿Hay alguien que entienda el recibo de la luz?
-No hago más que engordar, engordar, engordar. En invierno estoy enorme por la calefacción, pero el verano es peor, los aires acondicionados me ponen como una vaca. ¡Cómo es posible que valga tanto y me sienta tan poco!
La sesión había terminado. Con todo lo que le estaba pasando, y con todo lo que le iba a pasar, le sugerí dos sesiones por semana a mi tarifa habitual: sesenta euros la hora.
-Me parece muy caro doctor. ¿Hay posibilidad de una rebaja? ¿Podría hacerme terapia a la una de la mañana, que es hora valle, y cobrarme la mitad?
La desvergüenza de esta mujer no tenía límite. Tuve que echar mano a toda mi flema profesional para no tirarle el busto de Freud a la cabeza. Me negué a rebajar mis tarifas apoyando mis argumentos en dos frases de Lacan que nadie entiende. Me despedí de ella con frialdad. Hice pasar al siguiente paciente.
-Todos me odian. Nadie me entiende. Soy la cuota de autónomos. Si su última base de cotización hubiera sido superior a 2.077,80 euros al mes: cotizará por una base entre 960,60 euros al mes, y el importe de aquélla, aumentado en un 1,7% con el tope de la base máxima de cotización. ¡Tan difícil es entender esto! ¡Por qué nadie me entiende!

Miré al busto de Freud y respiré hondo. Aprovechando que no podía verme desde el diván, saqué mi móvil y empecé a ver vídeos de gatos.