1154. VEGANOS
Sergio Daniel Gaut vel Hartman | SINERGIO

Aunque el sujeto medía tres metros, tenía tres ojos en los extremos de sendos pedúnculos flexibles, una protuberancia azul que vibraba a doscientos ciclos por segundo en el pecho, y unas extremidades terminadas en seis dedos con garras que parecían espadas toledanas, el empleado del Registro de Nombres tardó seis minutos en levantar la vista del diario.
—¿Va a atenderme o no? —dijo la criatura, de por sí paciente, cuando advirtió que sin un poco de agresividad iba a pasar todo el día en aquel lugar. Clavó una de sus uñas sobre el crucigrama y logró que el burócrata levantara la vista.
—¿Qué quiere?
—¿Qué es para usted un vegano?
El tipo resopló.
—Vegano es uno cuyo estilo de vida que excluye toda forma de explotación y crueldad hacia el reino animal, e incluye la reverencia por la vida. ¿Satisfecho?
—¿Y yo que soy?
—¿Y yo qué sé? A primera vista parece un bicho inmundo, con todo respeto, pero he visto cosas peores.
—Yo soy un vegano, nací en el cuarto planeta que gira en torno al sol que ustedes llaman Vega y, casualmente, por una de esas coincidencias cósmicas que solo ocurren una vez cada tanto, una vez en un trillón, para ser exactos, nosotros también.
—Interesante coincidencia —dijo el empleado del Registro de Nombres tratando de recuperar su diario, que seguía en las garras del extraterrestre.
—Lo que ocurre es que, por ser la nuestra una especie antiquísima, que ya había alcanzado un alto grado de civilización cuando ustedes eran monos, demandamos derecho de preferencia en el uso del nombre.
—Se aplica a asuntos diferentes. Los veganos de la Tierra son los integrantes de una secta cuyo estilo de vida excluye la explotación y la crueldad hacia el reino animal. Y los veganos de Vega son los miembros de una especie antiquísima, que ya había alcanzado un alto grado de civilización cuando nosotros éramos monos, ¿y qué? Según el artículo 324r del Reglamento del Registro de Nombres, si los rubros no entran en conflicto, el nombre puede ser usado por más de un sujeto o colectivo. Hay infinidad de ejemplos. Damasco es la capital de Siria, el nombre de un fruto comestible y un tejido parecido a la sarga. ¿Satisfecho? ¿Puedo seguir con mi crucigrama?
—No. Hay contradicción de acuerdo con el artículo 623f.
—Perdóneme, con todo respeto: no la veo.
—Los veganos de la Tierra son los integrantes de una secta cuyo estilo de vida excluye la explotación y la crueldad hacia el reino animal, y los veganos de Vega no solo somos una especie cuya dieta se basa exclusivamente en la ingesta de animales, sino que en los últimos tiempos nos hemos aficionado a la carne humana. —Y tras zamparse al empleado del Registro de Nombres de un bocado y eructar sonoramente, advirtió que, una vez más, se iría sin hacer el trámite que el Sumo Regente de Vega le había encomendado.