1520. VERTAVILLO FEST
LETICIA PANEDAS FERNÁNDEZ | Y SIN EMBARGO

VERTAVILLO FEST

Hoy decidiremos, jurado y audiencia, quién nos representará en Copenhague el próximo 23 de marzo. ¡Esta noche celebramos la gran final del Vertavillo Fest!
España entera vivirá su apagón particular hoy a partir de las nueve de la noche. Nuestro país se sentará frente al televisor, con visión de Estado y sin fisuras, haciendo gala de nuestro alto compromiso con nuestra nación. Los fogones y vitrocerámicas serán sustituidos por números de teléfono y motos de los restaurantes favoritos. Todo será poco para no perderse ni un ápice de lo que ocurra esta noche. Sin duda, la emoción está servida.
Los finalistas tratarán de conquistarnos a través de nuestras pantallas. Música, baile y espectáculo se darán cita en Vertavillo. Sin duda, tratándose de la gran final, veremos números fantásticos.
Serán cuatro los finalistas después de que el número pi renunciara, de modo irracional, a su puesto como quinto clasificado. Abrirá el show el número menos popular de los finalistas; el menos uno. Sorprendió que un número entero se colara en la gran final. En declaraciones para este diario afirmó; “Tengo el signo que tengo y aquí estoy. Es verdad que no soy muy popular; no obstante, trataré dar de mí lo mejor. Los comienzos tampoco fueron fáciles para Raphael.” Se espera que, emulando a Sabrina en los 80´s, muestre como si fuera un descuido y sin tiempo para que obre la censura, su signo mayúsculo ante las cámaras. En segundo lugar, nos hará disfrutar quien se le ha tildado como el más radical de todos los finalistas; el raíz cuadrada de dieciséis. El joven, que en su carnet aparece como cuatro, sorprendió con un twitt en el que calificaba al Vertavillo Fest como una práctica opresora, sexista y partidista. Cuando se le preguntó que por qué participaba en un espacio que tildaba de tal manera respondió: “Quiero aprovechar los focos para difundir el máximo posible la campaña “Soy número; y sin embargo, mujer”. El ecuador de la gala llegará de la mano del número quinto. A pesar de ser ordinario, ha calado en el sentir popular de la gente con sus eructos y gases, no tan nobles, mezclados con los acordes de una dulce flauta travesera. Aunque son varios sus detractores sus seguidores afirman con rotundidad: “No hay quinto malo”. Finalmente, cerrará el festival el gran favorito; el número seis. Se habla de él como el gran favorito no sólo porque dos primos cercanos- cinco y siete- formen parte del jurado; si no porque es un número que conecta. Es una cifra que representa el bien y sin resultar grosero -tras su separación del número nueve-mantiene su sensualidad. Además, por si fuera poco, su nombre resultaría melodioso si fuera anunciado por el gran locutor de la gala de Copenhague; “Emeerrepunto”.
Esperemos a lo que ocurra en ese pedacito de nuestra España, Vertavillo. Disfrutemos unidos frente al televisor, sin uvas y con amor pues como dijo alguien: “la vida es sueño y los sueños sueños son”