1207. VIAJAR
Isabel Calero García | Isa

Son las 06:13 y a pesar de llevar casi dos horas despierta parece que acaba de sonarme el despertador. Mi ubicación esta vez es un tanto peculiar puesto que no acostumbro a viajar desde el satélite, y a pesar de la pesadez que es el trenecito y la media hora hasta llegar hasta aqui he encontrado un motivo por el que ha merecido la pena volar desde esta pseudo terminal en mitad de la nada. Hoy he conocido a camarero 5970, según pone en mi ticket, pero por facilitar al lector y por humanizar a mis personajes he decidido llamarle Juan que no se si será su nombre, pero es el que más se le asemeja. Después de un par de momentos de angustia he llegado al mostrador en el que trabaja Juan y de forma muy estridente pero sin llegar a ser impertinente ha exclamado Buenos días! a lo que hice un pequeño apunte que era demasiada energía para ser tan temprano y Juan con su brillante caracter y sus ganas de hacer su trabajo bien me respondió “tu no te preocupes que la energía ya te la paso yo”, yo he sonreido pero es evidente que él no ha podido verlo. A continuación me ha sugerido “un café para ir cogiendo aun más energía” y su entusiasmo me ha hecho imposible negarle semejante oferta, es por esto por lo que me encuentro sentada frente a un zumo de naranja, una napolitana de chocolate y un café con leche que no voy a poder tomarme porque se con certeza que no va a sentarme bien.
No se si es mi incapacidad de decir que No o si es que hay días que simplemente tenemos que dejarnos agradar por los demás, pero es jueves y es demasiado pronto como para darle más vueltas.