226. VIDAS
María Martín García | Quinta vida

MIS VIDAS
Cuarenta y tantos años dan para muchas vidas:

1. (NIÑEZ)
2. (ADOLESCENCIA)
3. (MENUDA EXPERIENCIA)
4. DIVORCIO
5. actualidad

NIÑEZ
Esos años en los que no existen las hormonas, ni los kilos, y no necesitas realizar patéticos ejercicios para mantener el culo en su sitio.
Aquellos en los que utilizas canicas y no bolas chinas. Y las fugas de orina son provocadas por risas, y no por simples estornudos.
Son estos dulces años, en los que los días son de 98 horas, y siempre era sábado.
Mi familia era de esas que parecían el avatar de la iglesia evangelista.
Esta postal familiar de cinco miembros, se dividía en las siguientes categorías:
-Padre con gafas y canoso.
-Madre con cejas perfectamente depiladas, y acompañadas de voluminosos rizos color caoba a juego con el carmín.
-De esta sagrada unión, nacieron tres preciosas criaturas de buen ver, embutidas en el mismo conjunto, luciendo una preciosa melena morena con un peinado flequillo.
Fueron tiempos felices de los que en cada recuerdo, sigo aprendiendo.
ADOLESCENCIA
Años de uniforme ras-coño. Época de melenas y flequillos al viento llenos de grasas y caspa.
De pasta de dientes en los granos, de agua oxigenada en las pierna.
La vida es bella y alegre en esta etapa, hasta que se muda un nuevo vecino a tu edificio.
Ese día, mientras peinas tu melena, con tu pijama de franela rosa , sientes que una fuerza te aproxima a la ventana, y ves una figura masculino medio desnuda al otro lado del patio.
Te escondes detrás de las cortinas para contar músculos, bíceps, tríceps, abdominales, y demás masa muscular en reposo. Sudores fríos, boca seca, y una necesidad extrema de colirio, te impiden darte cuenta que llevas con la boca abierta media hora.
Tristemente es ahí cuando tomas la decisión equivocada. Empiezas con un hola, que termina trágicamente en boda.
MATRIMONIO
Esa época en la que dejas de celebrar el día de los enamorados y realizas el primer propósito de enmienda.
Dura poco.
DIVORCIO
Sola y con dos criaturas encantadoras que no paran de cagar y gritar, igual que tú.
Arrastras tus zapatillas de bailarina por la calle, mientras empujas un carrito infantil repleto de pañuelos de papel para tus mocos.
Tomas simples decisiones, incapaz de centrarte en ninguna cuestión mas allá de comer lentejas o arroz con tomate
Sintiéndote culpable por privar a tus hijos de un padre, y por la incapacidad de ser mama y papa a la misma vez
Afortunadamente, ninguna vida es eterna, y esta, mi cuarta vida paso rápido hasta llegar a quinta que es la que me encuentro ahora.

ACTUALIDAD
Pues aquí es donde empieza mi historia, te vas haciendo caminos, y mereces la pena.
Te ríes de tus desgracias, y sabes quién eres.
Esta etapa acaba de empezar, y por primera vez en mis vidas, sé que va a ser solo mía. Porque por fin me quiero.
Una feliz casi cincuentona.