VIERNES
ELENA MARTINEZ MAS | Elin Mas

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Es viernes. Por fin es viernes.

María lo sabe y tiene que calmar sus latidos mientras se termina el té.

En solo unas horas podrá perderse en esos ojos azules que esconden tantos misterios.

Él siempre ha sido así, enigmático y reservado. Es parte de su encanto, pero últimamente es imposible saber en que está pensando.

María no pierde las ganas y se perfuma traviesa esperando que su aroma le atraiga hacia ella.

Hace tanto que esperaba este momento, y sin embargo tiene tanto miedo……

¿Y si no sale bien?, ¿y si no es como él se espera?.

Se mira al espejo con preocupación. Es cierto que ya no es una jovencita. Su piel se ha marchitado dejado arrugas donde antes había lozanía. Su mirada le parece cansada de llevar el peso de una vida larga y dura, pero aun conserva ese brillo de ilusión que a él tanto le gustó.

Esquiva su reflejo mientras se viste con mimo.

Hoy es viernes. Por fin es viernes.

Hoy tiene una cita con el amor de su vida.

Llega puntual y una chica nueva le hace pasar a la sala.

María se acomoda en el sofá y tamborilea con los dedos en el reposabrazos nerviosa, esperando a que él llegue.

Minutos después aparece y la misma chica le ayuda a sentarse en el otro extremo del sofá.

María busca con desesperación algún brillo en su mirada, alguna pista de sus pensamientos en esos ojos azules cada vez más perdidos.

– ¿Quién eres? – Pregunta él.

– Soy María -

– ¿María? – Ella asiente mientras contiene la respiración temerosa, esperando su reacción.

– ¿Nos conocemos?

A María se le escapa un suspiro mientras su corazón grita que sí, que llevan casados 37 años, que le echa de menos, que se conocieron en aquel pueblecito donde veraneaban en la costa siendo los dos unos niños.

Quiere decirle que se moría de ganas de que le pidiera aquella primera cita que tuvieron en la playa y que el mar fue testigo de aquel primer beso.

Quiere explicarle que se sintió la mujer más feliz cuando le pidió matrimonio y que fue una boda preciosa a pesar de que el traje le fuera grande.

Quiere hablarle de sus hijos, de sus nietos, decirle que todos le extrañan y que vendrán a verle en cuanto puedan.

Quiere decirle tantas y tantas cosas…pero María en lugar de eso, calla resignada porque hoy es viernes y los viernes siempre son una primera cita.