13. Y DE TODOS LOS CIELOS, ME QUEDO CON EL DE MADRID.
Elisa lozano | Ellie

Él no sabe como explicarlo, pero la idea le ronda por la cabeza desde bien temprano. Camina por las calles vacías de Madrid, la madrugada se presenta fresca y el alcohol todavía burbujea por sus venas. Y es que Madrid es de esas ciudades que te regala amaneceres de otro planeta.
Madrid es libre, caprichosa y dulcemente inesperada , y así se siente él mientras respira el aroma de una ciudad que se despierta y que a la vez también se acuesta. «Valdrá la pena el dolor de cabeza que se avecina», piensa el joven, no sin antes sonreír y buscar en el teléfono una conversación con la rubia del bar que está lejos de tener final.
Y es que, de entre todos los rincones del mundo, él se siente afortunado de diseñar momentos en Madrid que se guardarán bajo llave en su memoria. Su cielo, su historia, su gente y su buen ambiente, todo lo que él necesita está en aquel mismo lugar.
Aquí existen buenas historias mezcladas con alguna que otra desgracia, pero siempre con la capacidad de ahogar las penas en un chocolate caliente con churros.
Así es Madrid, que te enseña a valorar los pequeños detalles y te embiagra con su magia.
Y qué forma tan maravillosa de acabar esta noche y está historia.