814. … Y LE TUVE QUE PARTIR LA CARA
Pablo Fernández Hernández | Pablez

Para dar uno de esos paseos matutinos que se dan cuando no tienes trabajo y necesitas no sentirte un vagabundo o un recién divorciado, quedé con un amigo. Le llamaremos Ivan Drago. Es más joven que yo, pero no se siente ni un vagabundo ni un recién divorciado; es estudiante de geología. Sí, sé lo que estás pensando: ser estudiante de geología viene a ser un preludio de ser un vagabundo o un recién divorciado. Él estudia por las tardes, así que es la única persona que puede salvarme de no tener que quedarme en casa viendo a toreros hacer de tertulianos en programas matinales. Ya saben, mucho capote y poco Truman. Ah, y me permite hablar, claro. El tema central siempre suele ser el cine, porque a mí me gusta ver películas y a él montárselas. Él, que si “qué bien los 11 Óscars de El Señor de los Anillos” y que si “se la chupaba a Tarantino”. Yo, que si “nunca se agradecerá lo suficiente a Bruce Willis haber salvado la tierra” y que si “tío, te la chupo Scorsese”. Y claro, salió el tema y Se Montó la Gorda.
Mi amigo, o al menos eso sigo considerándolo yo, me contó que la noche anterior llegó cansadísimo de Sedimentología 2. Que llegó muy cansado y que necesitaba, textualmente, “tumbarse en el sofá y dejar que la tele le sorbiese el cerebro”. Como supuse que no estaba usando un eufemismo para decirme que quería ver porno y zurrarse la sardina entendí que se refería a que, seguramente sin ducharse, se tumbó en el sofá a buscar cualquier programa.
Grata sorpresa me llevé cuando me dijo que, navegando por la TDT, paró en ParamountTV . ParamountTV, el último reducto de dignidad que queda en la TDT, el Stalingrado de los autodenominados culturetas frente al nazismo del reality y de Arturo Valls (me flipa Arturo Valls). En resumen, tiene todo lo que un casi vagabundo o un recién divorciado necesita. Mi amigo Ivan Drago se quedó porque vio que empezaba “la primera de Rocky” (¿veis ahora el por qué de llamarle IVAN DRAGO? Además se parece un poco). Me dijo que nunca la había visto y claro, recuerdad sus gustos…entendible que no haya visto Rocky.
Cuando ya me estaba emocionando al pensar que este sinvergüenza igual se empezaría a sentir atraído, pum. En mi cara. Croché de derechas directo al pómulo. «Que Rocky era lenta”, dijo. Ahí nos enzarzamos en un caluroso debate que contuvo gritos, aspavientos, insultos… y un seguido de etcéteras. Y el tipo seguía, que si “dónde iba Rocky contra Apolo Creed que de un pollazo ya lo tumba”, que si “a mitad de esas escaleras ya le hubiera petado la patata”… y claro, hay límites que no se puede pasar. Decirme eso a mí, que me pongo el Eye of the Tiger antes de cada juerga, que tengo camisetas con la cara de Rocky Balboa… no lo pude soportar. Y le tuve que partir la cara.