467. Y QUERÍA QUE LLEGARA EL VERANO
Estela theus | Aletse Sue

Estruendo en el aeropuerto. Con el calorazo que hace hay treinta personas abrazadas a banderas de Etiopía. En la puerta asoman diez niñitos y 3 adultos. Serán los monitores, dice mi marido. Pero no, la chica más joven es… nuestra niña de acogida. Una bigarda escultural de 1.80 perfectamente abrigada con un abrigo de pana (con el calorazo que hace, ¡Jesús!)
No es tan niña, no – dice mi marido con tono de tabernario de madrugada.
Está superbuena, – dice Tomas, mi hijo quinceañero cuajado de acné.
Se lleva un pescozón, otro le habría dado al padre, mientras oía excusas sobre la confusión de la Embajada al pasar los datos de la chica del calendario copto al gregoriano.
Nos montamos en el coche con la top model. Mis hombres están muy contentos mientras yo me pregunto qué vamos a hacer con este papelón. Se le saldrán los pies de la cama con esa altura. Y dormirá con Martita, de 9 años, en una habitación cuajada de Dora la Exploradora. Es como un capitulo de “Arriba y Abajo” con nanny aunque nosotros abajo sólo tenemos un trastero y estaremos todos en horizontal en el Barrio del Pilar.
¿Cómo te llamas? – Pregunta mi suegra
Freyon.
¡Fairy! Qué bonito.
Se nos explotó la risa. Es el talento de mi suegra, siempre suelta una gilipollez en momentos de tensión. La chica nos miró con ojos redonditos de asombro sin saber que la llamábamos como el detergente quita grasas número uno en el mercado…
¿Tienes acondicionador? Se me cortó la risa. La ONG nos adiestró para ser pacientes, enseñar el uso del váter, de los interruptores de la luz…
Acondicionador Pantene, para el pelo.
De piedra me quedé. Pero claro, ese pelazo no se mantiene solo. Definitivamente tenemos una princesa a la que le hemos pagado las vacaciones en Europa cuando lo que esperábamos era acoger a una niña pobre. Maldita burocracia, ¡nos la han liado!
Mi marido me lee la cartilla mientras entramos en el Carrefour.
¿Por qué narices tienes que hacer te la pija? ¿Qué cuernos hacemos acogiendo africanos en un piso de 70 metros cuadrados? Un piso pequeño, con Martita no puede jugar y con el quinceañero no le veo, el pobre va a estar con calentón todo el verano.
Uy, mira ¡policía! Dije para cambiar de tema.
Mejor nos vamos, no sea que pase algo y nos metamos en un lío internacional. Que no lleva ni una hora desde que llegó a Barajas.
No te enteras. Es junio.
Cariño, estoy harta de que me critiques por todo.
A ver, es la semana del Orgullo. Mírales bien, falta el cachete de los pantalones.
Pues sí, mi marido tenía razón. Freyon paró en seco viendo tanto culo con tan mala suerte que se apoyó en escalera mecánica y se despeñó mientras mi suegra gritaba FAiryyyyyyyy!
Cuando llegué a su lado ya era tarde, estaba completamente despeinada. Que mal, musitó la chica. Si, pensé, vaya verano que nos espera…