335. YA NO AGUANTO MÁS
Bartolomé Cavallo | BACA

Jacinto y Rómulo se colearon a la presentación de la entrega de premios de los veterinarios, sección Guadalupe, en Venezuela. Los dos profesionales habían salido de su pueblo natal, en Cocorote, con sendos títulos de profesores de Historia Regional.
Los mesoneros pasaban toda clase de comidas, cangrejos rebosados, camarones en salsa, carne asada, berenjenas horneadas, cerdos fileteados, y todos los olores juntos daban un especial aroma a restaurante fino, incrementando los retortijones en las pansas. Jacinto y Rómulo tenían dos días sin comer bocado alguno, después de entregar 14 copias de currículos en igual número de centros educativos.
« ¿Tú crees que haber estudiado historia regional fue buena idea?» –Se quejaba Rómulo– « ¡Claro!» –Replicaba Jacinto– «La cultura regional es lo que uno se lleva cuando se muda» –Eran las sabias palabras de su amigo–
« ¡Mira!, ya van a servir el bufé»; «Ni se te ocurra agarrar de primero», –le exigía Jacinto a su hambriento compadre–. «Deja que hable el Presidente y después nos servimos nosotros». «No pongas esa cara de jipato, que van a pensar que somos unos lambucios» –le repetía Jacinto al casi desmayado Rómulo– «Primero va a hablar el Presidente».
«Pero es que me estoy muriendo de hambre» –Lograba apenas balbucear Rómulo.
Buenas tardes gentiles invitados; damas, caballeros y demás personalidades invitadas. El Centro de Los veterinarios, Región Central, Sección Guadalupe, se complace en presentarles el resultado de los XIV Juegos Nacionales de Veterinarios, celebrado en el estado Guárico, el mes pasado, donde nosotros obtuvimos el campeonato en tres disciplinas y quedamos de segundo en dos y un tercer lugar. Quedamos de primeros en Bolas Criollas, en Dominó y en Truco; y segundo en Basquetbol y Softbol y medalla de bronce en Coleo. Por lo tanto, estar aquí reunidos es sinónimo de camaradería, lealtad, compromiso y tesón en el trabajo. Así entonces, estar hoy aquí significa, un doble propósito, dar cuenta de nuestra participación como veterinarios, comprometidos con nuestro gremio, con el estado y con el país. Nuestra junta directiva, y no es porque yo sea yo el presidente, no, eso es circunstancial, otro u otra que haya estado aquí también estuviera en estos momentos festejando por igual la hazaña de nuestros aguerridos deportistas, que cada uno dio lo mejor de sí y prueba de ello son estos seis trofeos que aquí reposan. porque déjenme decirles que en bolas criollas hubo por lo menos cinco mil arrimes en todas las mil quinientas jugadas que se hicieron; y ahí estuvo Vielma, con el pulso derechito y el pecho erguido para conseguir ser el mejor de todos los jugadores de bolas criollas en estas competencia;¡Un aplauso para Vielma! Así…
Durante más de dos horas y media, el Presidente de los veterinarios no dejaba de mencionar historias, chanzas, anécdotas y peculiaridades de los Cuartos Juegos Regionales de los Veterinarios.
« ¡Cálmate Rómulo!, deja ese cuchillo, no vayas a matar al presidente. Nos van a meter preso Rómulo»
–Se le oía gritar a Jacinto–