594. ¿YO COMO NACÍ?
MIREIA ALJAMA HORTELANO | JUDITH VENEGAS

Estábamos viendo la televisión, sentados en el sofá, bien arropados con una manta, mi hijo Sergio de 6 años y yo. Estaban dando una de mis series favoritas, una de esas de salas de emergencias de un hospital, cuando mi hijo me miró de manera seria, demasiado pensativo -cuando me mira de esa forma tengo la extraña sensación de estar con mi marido, pero teniendo 30 años menos, y en guapo- y me preguntó:
_¿Mami yo como nací?
En ese momento quise fundirme en el sofá, como narices le explicas a un niño de 6 años, que, los niños a partir de que un hombre -aunque no tiene que ser el «padre»- introduce una parte de su cuerpo diseñada para otorgar algo de placer -así sean 5 minutos- a la mujer, y a la postre, dejarla embarazada, y todo eso por gracia divina, después de su debida explosión orgásmica y dejar dentro de la mujer lo que sería una especie de pócima mágica, la cual hace que se formen los niños, pues eso, eso es como se hacen los niños. Pero dije:
_Pues mira hijo, papa y mama se quieren mucho y los dos queríamos tener hijos, así que…papa me dio muchos besos y muchos abrazos, y me dejo embarazada.
_Mami, ¿pero yo como nací?
_¿te refieres a como saliste de mi barriga?
_¡Si, eso!
Me sentí de lo mas tonta, y mas al pensar en lo que le había dicho antes, que, si lo pensaba bien, lo único que podría provocar en mi hijo, era un miedo atroz a dar besos o abrazos a sus amigas de 6 años, por si las deja embarazadas.
En fin, los futuros traumas que salen en la adolescencia.
_Pues…cuando ya llevabas 9 meses en mi barriga, ya no cabías porque eras muy grande, así que comenzó a dolerme la barriga y papa me llevó al hospital, entonces yo, con la ayuda de los médicos, comencé ha hacer fuerza para ayudarte a salir de mi barriga.
_ ¿Y por donde salí?
_Pues…por una rajita que tenemos las mujeres abajo de la barriga para que salgan los niños.
Él se quedó aún mas pensativo mirando mi barriga como si buscara esa raja.
Yo, proseguí con mi explicación.
_Entonces, después de hacer mucha fuerza, tu comenzaste a salir, primero salió tu cabecita, luego tus bracitos y por último salieron tus piernecitas.
Me sentí orgullosa de poder acabar de explicarle todo aquello, sin parecerme a esas madres que incluyen símiles con animalitos.
Mi hijo se quedó mirándome aún mas intensamente, incluso parecía estar meditando alguna pregunta más, cuando de repente me dijo:
_¿Entonces? ¿Nací desmontado?
Fue hay donde me di cuenta, que, a veces, no hacen falta tantas explicaciones, porque pueden provocar confusiones.
A veces con un «PUES SALISTE DE LA BAGINA DE MAMA, DESPUES DE 6 O 7 HORAS EMPUJANDO SIN DESCANSO, 9 PUNTOS DE SUTURA Y TU PADRE LLORANDO», ya basta.